Willy Gómez Migliaro: “Soy un sobreviviente”

Willly Gómez Migliaro, considerado uno de los poetas más importantes del Perú y de Latinoamérica.

Lírico puro (Hipocampo, 2017) es el nuevo libro del poeta peruano Willy Gómez Migliaro (Lima, 1968), y que fue presentado el viernes 21 de julio en la AntiFil

Después de una primera lectura de Lírico puro, nos queda esta sensación: el poeta vuela como un ángel reciclador: lleva un triciclo de objetos-palabra, de universos-paisajes. A su manera, pretende ordenar el caos, caminar entre las esquirlas de un país que sigue estallando, pero tiene que bucear entre los escombros, debe cranear con cabeza fría, necesita decir lo que ve, como una cámara de video en movimiento. Documentar la realidad exterior y la procesión que va por dentro. Está sacando bien, sacando todo…

Sirve de algo movernos
aunque se abren más portones de almacén
sueldan chapas levantan rejas reducen autos
adentro todo es inclasificable afuera
los mismo redondos filos de tarros de leche

Detrás del artista está el drama. “Soy un sobreviviente”, nos dice mirándose a sí mismo. Dispara a boca de jarro: “Tuve un infancia muy difícil. Mi padre era obrero gráfico. Era una gran persona, igual que mi madre. Son mis dos grandes influencias, ¿entiendes? Pasamos pobreza, hambre, necesidades, esas cosas que te quedan muy marcadas. Siento que ese sufrimiento ya pasó… pero me queda el dolor”, expresa.

La radio canta heridas reproduce sangre

Los últimos meses, nos cuenta que ha estado viajando mucho: España, Italia, Ecuador, donde su libro Construcción civil obtuvo un premio importante. “Gracias a la poesía y mis libros, he podido viajar. Pero te confieso que todo eso me estaba mareando demasiado, me estaba haciendo perder el centro. He tenido que hacer un alto a todo ello, buscar silencio, regresar a mí mismo”.

Durante la presentación del libro, el crítico César Pineda Quilca, afirmó que el autor sintoniza con el caos actual del país. Sí, es una poesía que confronta, que desenmascara, que revela el el lado oscuro del mal llamado milagro peruano, donde por ejemplo la informalidad, la explotación laboral, la industria de la falsificación y el crimen organizado a veces visten de saco y corbata, donde incluso la alienación se desborda y la violencia social impera en todas sus formas.

Pineda señala que la poesía de Gómez incluso llega a estar tan vinculada con la realidad, con su ácida denuncia de la explotación laboral, tal como se ha visto en  hechos recientes como el incendio en un almacén de Las Malvinas, donde fallecieron dos jóvenes que trabajan encerrados con candado: “aunque se abren más portones de almacén / sueldan chapas levantan rejas reducen autos / adentro todo es inclasificable”

Estuvo además el editor de Hipocampo, Teófilo Gutiérrez, muy contento por el “regreso” del poeta a la casa editorial. “Nos conocemos hace muchos años con Willy”, afirma.  En la mesa de presentación estuvo también Franco Osorio-Antúnez de Mayolo Paredes.

Con mucha razón, el crítico Javier Agreda ha dicho: “La suya es una poesía reflexiva y hermética, trabajada con mucho rigor, creatividad y lucidez. Todas esas cualidades le han ganado reconocimientos como el Premio Hispanoamericano de Poesía Festival La Lira, otorgado a su poemario Construcción civil (2013), ´el mejor libro de poesía en lengua española publicado durante el bienio anterior´, según el veredicto del jurado (…) Se trata, sin duda, de uno de los más interesantes y valiosos proyectos poéticos de la literatura peruana actual.”

Romper orillas con picos hacer surcos y jalar
la maquinaria pesada parece juntar piedras…

En los versos de Lírico puro aparece, bien caleta, todo este caudal de recuerdos y sensaciones fijadas y reveladas como en un daguerrotipo: Los motores de combustión interna drenan agua fría…

¿Poeta de la posmodernidad? Ya se le vocea como la voz… En Lírico puro el poeta se va de avance, forjando su obra a machete limpio, reinventando, hablando. Como ya todos conocen,  Willy Gómez Migliaro es autor de los libros de poesía Etérea (Hipocampo Editores, 2002), Nada como los campos (Hipocampo Editores, 2003), La breve eternidad de Raymundo Nóvak (Hipocampo Editores, 2005), Moridor (Pakarina Ediciones, 2010); Construcción civil (Paracaídas Editores, 2013); Nuevas Batallas (Arteidea Editores, 2014). Ha sido el compilador del libro OPEMPE, relatos orales asháninka y nomatsiguenga (2009) y Cholos, 13 poetas peruanos nacidos entre el 70 y el 90 (Catafixia, 2014). Además publicó Poemas, 1993-2003 (Celacanto, 2015)

fluyen las aguas y sobre ellas latas
llevan imágenes borrosas
de proceso de ejecución brillando bajo el sol
contenido que alguna vez fue necesidad
como un tiempo el principio recoge
el final se levanta y rueda desde la inmovilidad
motivos entre desarmes y diseños
de imagen objetora circular
a través de ella sigues a un animal herido
viste huella de sangre pero no el arma
sino destreza al forzar la ambición
o mito circular de boca en boca
arrasaba aire contaminado
sirve de algo movernos
aunque se abren más portones de almacén
sueldan chapas levantan rejas reducen autos
adentro todo es inclasificable afuera
los mismos redondos filos de tarros de leche

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Gustavo Armijos: “La tortuga ecuestre es una tortuga montada a caballo…”

 

Gustavo Armijos, director de “La tortuga ecuestre”.

Gustavo Armijos Morales (Piura, 1952), director de la revista de poesía “La tortuga ecuestre”, es un poeta y periodista que ha caminado y trajinado mucho en las letras peruanas y en la vida. Pero él es mucho más que un escritor…

Hablar de él es hablar de su empeño por encontrar la belleza de las palabras (intensidad que golpea o asfixia, pero que siempre libera) y de su trabajo permanente para difundir a escritores peruanos a través de “La tortuga ecuestre”, considerada la plaqueta poética más longeva de nuestro país y posiblemente de Latinoamérica.

Encontramos al poeta Gustavo Armijos caminando por el Jr. Amazonas, procedente del distrito de La Molina. La conversación fluye y el telón de fondo es el rumor del Río Rímac.

– ¿Cómo se inició “La tortuga ecuestre” y cuál es la odisea actual para seguir publicándola?

Tiene 44 años de existencia, nació en una mesa del bar Palermo en la Colmena en la década del setenta, entre alumnos de veinteaños, barbados e iconoclastas, de la Universidad Católica, la Universidad Nacional Mayor San Marcos y otros centros de estudios. Esta revista ha difundido a la mayor parte de poetas vivo del Perú, sigue saliendo mensualmente con un tesón e ímpetu, porque es una tortuga montada a caballo. Empezó saliendo por apoyo pecuniario de mi padre, quien falleció hace cuatro años, y ahora sigue en pie gracias al apoyo de mis hijos.

“La tortuga ecuestre” es una de las revistas literarias más longevas de Latinoamérica.

– También has publicado una serie de poemarios de tu autoría…

– No recuerdo cuánto he publicado desde 1971 en que tenia 19 años, y desde entonces he continuado realizando mi obra poética hasta que se interrumpió por mi enfermedad. Las enfermedades me visitan por todos lados (risas)…Pero no pierdo el buen humor ni dejo de hacer literatura. La poesía es el núcleo esencial de la creación y es uno de los géneros más difíciles en el campo de las letras.

Gustavo Armijos ha publicado: Retrato humano (1971), Celebraciones de un trovador (1977), Liturgia de la vigilia (1979), Tierras del exilio (1982), Conversatorio (1989), En esta vieja ave & otros poemas (2000), Varia canción (2003), Acuático / terrestre (2005), Acuático / Terrestre (poemas anfibios) (2006). Foederis arca y otros poemas (2007), Antología mínima (2016), Poemas a Moale (2016)

– ¿A quiénes consideras tus influencias literarias más decisivas?

– En especial el poeta peruano César Moro, de quien tomé el nombre de uno de sus libros, “La tortuga ecuestre” (1959). Repito, la poesía es uno de los géneros literarios más difíciles.

– ¿Cómo ves la literatura peruana actual?

– La literatura peruana tiene su espacio, su modo su lugar. Espero que La Tortuga se siga difundiendo, y especialmente que se venda, porque muchos se han acostumbrado a que todo se los den gratis, especialmente la literatura. Yo he vendido todos mis libros, en pre publicación y post publicación. 

– ¿Y dentro de la literatura piurana, que tiene una larga tradición, cómo te ubicas?

– Hay un jovencito que es demasiado desenfadado, hizo un manual de literatura piurana y no me incluyó… me dijo que aconsejado por su editor. Pero ahora corre a pedirme textos, después de mi supuesta muerte. Me dieron por muerto, porque me dio un coma diabético, estuve internado de emergencia en el Loayza. Ahora la revista camina, todo el mundo quiere publicar en mi revista. Muchos que hablaron mal de la publicación ahora se quieren subir al carro. Pero soy bastante contundente y serio en ese aspecto. Solo los autores que son requeridos por la revista son publicados. ¡Así que absténganse los espontáneos!

Pero tú si estás invitado… A propósito ¿dónde se va a publicar esta entrevista?

Roger Santiváñez: entre lo sagrado y lo profano

Roger Santiváñez, de vuelta a la patria con nuevo libro.

Roger Santiváñez, de vuelta a la patria con nuevo libro.

El poeta peruano Roger Santiváñez (Piura, 1956), exponente de la lírica contemporánea, vendrá en el mes de julio a nuestro país para presentar Sagrado [Poesía Reunida 2004-2016] –publicado por Editorial Peisa–, así como participar en encuentros de literatura y ofrecer una ponencia sobre el crítico Antonio Cornejo Polar, quien fue su maestro y amigo, entre los años 1975 a 1982 en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), su alma mater.

Esta visita a la patria tiene un matiz especial, pues recientemente el vate fue sometido a una delicada operación quirúrgica al corazón en los Estados Unidos, país donde radica actualmente dedicado a la escritura poética y la cátedra universitaria.

Su poesía se ha nutrido de las fuentes más selectas de la poesía castellana y universal de todos los tiempos, pero también está impregnada del aroma de la realidad marginal de la ciudad, incluido el lumpen y la cultura subterránea.

La publicación de Sagrado [Poesía Reunida 2004-2016], confirma que el vate ya es un escritor consolidado en el parnaso peruano. Este tomo incluye los poemarios publicados en la última década: Sucres Blancs (1979–1999), Eucaristía (2004), Amastris (2007), Labranda (2008), Amaranth  (2010), Roberts Pool Crepúsculos (2011) , Virtú (2013), Sylva (2014) y New Port (2015).

Portada de “Sagrado [Poesía reunida 2004-2016]”  de Roger Santiváñez.

Portada de “Sagrado [Poesía reunida 2004-2016]” de Roger Santiváñez.

La poética de Santiváñez no está quieta: está en movimiento. Él siempre se ha declarado tributario de la poesía de Emilio Adolfo Westphalen, Jorge Eduardo Eielson y Rodolfo Hinostroza. pero en los ochenta, fundó el Movimiento Kloaka y la crítica literaria, empecinada en explicar el germen de su poesía, lo etiquetó como “poeta maldito”, “marginal” y “underground”. Más allá de estos epítetos, también son signos distintivos de su obra: el coloquialismo urbano y el misticismo. Actualmente es uno de los cultores del neobarroco latinoamericano y su elaborado trabajo de lenguaje; pero el propio poeta ha dado luces sobre su período oscuro en este testimonio titulado: “Cómo escribí Symbol.

La prueba de que su poesía la ha sabido delinear con paciencia de orfebre son sus libros: Antes de la muerte (1979), Homenaje para iniciados (1984), El chico que se declaraba con la mirada (1988), Symbol (1991, reeditado en 2015), Cor cordium (1995), Santísima Trinidad (1997, reeditado en 2015), Historia francorum (1999), Santa María (2001), El corazón zanahoria (2002), Eucaristía (2004), la recopilación Dolores Morales de Santiváñez (2006), Amastris (2007),  Labranda (2008), Amaranth (2010) , Roberts Pool Crepúsculos (2011), Virtú (2013), Sylva (2014) y New Port (2015). También es autor del estudio Enrique Lihn:Una poética del viaje.

El año pasado el poeta y crítico literario Paul Guillén publicó: Góngora & Argot. Ensayos sobre la Santiváñez, donde se puede ahondar en su estética y poética. Cabe señalar que Santiváñez es Doctor en Literatura por la Temple University y en 2005 obtuvo el Premio de Poesía José María Eguren en Nueva York.

"Góngora&Argot. Ensayos sobre la poesía de R. Santiváñez", editado por el poeta Paul Guilén.

“Góngora&Argot. Ensayos sobre la poesía de R. Santiváñez”, editado por el poeta Paul Guilén.

 

"Symbol", emblemático libro de Roger Santiváñez.

“Symbol”, emblemático libro de Roger Santiváñez.

CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES EN LIMA, JULIO DE 2016
Demostrando una voluntad inquebrantable, el escritor ha preparado un nutrido cronograma de actividades que se inicia el jueves 7 de julio con una lectura de poesía y testimonio en un evento denominado “Victoria Poétika: La poesía transforma la ciudad”, a realizarse en Victoria Bar de Barranco a las 7.30 pm.
El viernes 8 presentará su ponencia “Antonio Cornejo Polar, crítico de poesía” en el “Primer Congreso de teorías, crítica e historias literarias latinoamericanas Antonio Cornejo Polar” que organiza el Centro de estudios literarios ACP.  Será en la Casa de la Literatura Peruana a las 12 del día. Por la noche, a las 7 pm., participará en la serie “Lima de sus poetas” en el  Pasaje Escribanos, Plaza de Armas, y a las 8 pm. leerá sus poemas en el ciclo “Viernes Literarios”.
El sábado 9 a las 7 pm. en la Casa de la literatura Peruana, participará en el evento “Narrativa & Poesía Musical” junto al novelista Francisco Ángeles –autor de Austin, Texas 1979– y el músico de jazz José Antonio Zavala, quien musicalizará poemas del libro Symbol de Santiváñez.
El martes 12 asistirá como expositor del Taller de Poesía “Introducción a la poesía moderna. De Baudelaire al Neobarroco” a realizarse en la Casa de la Literatura Peruana de 11 a.m. a 1 p.m. El certamen finalizará el viernes 15.
El jueves 14, Santiváñez estará presente en “Colónida 100”, conmemorando el centenario de la revista-grupo de Abraham Valdelomar, evento que organiza junto a la poeta Victoria Guerrero en la Sala Blanca Varela de la Librería del Fondo de Cultura Económica en Miraflores (calle Berlín 238).
El domingo 17 a las 8 pm. en la Feria Internacional del Libro de Lima (FIL 2016) se presentará el libro La Kloakada. Neovanguardia latinoamericana de los 80s de Enric Mallorquí-Ruscalleda (Ed. Pórtico, España). Ese día habrá una lectura colectiva del Movimiento Kloaka, organizada por la Librería Inestable, con la participación especial del poeta Rodolfo Hinostroza.
El martes 19 a las 8 pm. También en Feria Internacional del Libro (FIL 2016) se realizará la presentación de su libro Sagrado [Poesía Reunida 2004-2016],  publicado por Editorial Peisa y que será presentado por el poeta y estudioso Mirko Lauer y la crítica y profesora Rocío Ferreira.
El miércoles 20 a las 7 p.m. participará en una lectura de poesía en el evento “Esencia del 80 II. Homenaje del Movimiento Kloaka a Eduardo Chirinos”, en la  Librería Sur, San Isidro.

Roger Santiváñez en Filadelfia, Estados Unidos, país donde reside actualmente dedicado a la escritura poética y la cátedra universitaria.

Roger Santiváñez en Filadelfia, Estados Unidos, país donde reside actualmente dedicado a la escritura poética y la cátedra universitaria.

Juan Ramírez Ruiz: ni delante ni detrás de nadie

Juan Ramírez Ruiz, Graffiti en una pared del centro histórico de Lima.

Juan Ramírez Ruiz, poeta. Graffiti sobre una pared del centro histórico de Lima, Perú.

Por Nivardo Córdova Salinas / nivardo.cordova@gmail.com /

El libro de ensayos “Revelación en la senda del Manzanar” (Pakarina / Hawansuyo Editores, 2014) aborda la obra literaria y el legado existencial de quien hoy es considerado por algunos críticos como el poeta más importante del Perú junto con  Vallejo, Eguren y Martín Adán.

El poeta en cuestión es Juan Ramírez Ruiz (Chiclayo,   1946  – Virú, 2007), quien fuera fundador en la década del setenta del Movimiento Hora Zero, junto con los poetas Jorge Pimentel y Enrique Verástegui, catalogado como uno de los últimos movimientos literarios más importantes en Perú y de Latinoamérica, por su teoría y praxis del “poema integral” y por su proyecto estético de “democratizar”, si cabe el término, la poesía.

"Un par de vueltas por la realidad", Juan Ramírez Ruiz (1971).

“Un par de vueltas por la realidad”, Juan Ramírez Ruiz (1971).

Lejos de ser un “homenaje” más, donde suele ensalzar la vanidad y el ego de aquellos que pretende pasar a la historia a como dé lugar, este libro –editado por Fredy Roncalla, escritor peruano y quechua hablante radicad en Estados Unidos– presenta una serie de aproximaciones y testimonios que nos ayudan a comprender y valorar la obra de Juan Ramírez Ruiz, poeta comprometido y principal teórico de Hora Zero, que renunció a todo tipo de carreras (“incluso las carreras literarias”, tal y como escribió alguna vez en su manifiesto “Palabras Urgentes 2”), que abandonó las comodidades de una vida sedentaria, que vivió los últimos meses de su vida en las calles, en la indigencia total, muriendo finalmente en un accidente de tránsito y siendo sepultado como NN. Estuvo más de ocho meses “desaparecido”, hasta que la Policía Nacional halló su cuerpo.

En efecto Juan escribió con “alma, corazón y vida”. Sus poemas y manifiestos aparecen en antologías literías en el Perú y el extranjero. Más allá de su trágico final, de su vida intensa, JRR publicó tres libros fundamentales para la poesía contemporánea del Perú y que son –es el juicio unánime de la crítica–, vitales para entender el proceso literario nacional: “Un par de vueltas por la realidad” (1971), “Vida perpetua” (1978) y “Las armas molidas” (1996), dos de ellos disponibles en Internet (https://goo.gl/N30hh6 y http://goo.gl/of9gUX).

"Vida pertpetua", Juan Ramírez Ruiz (1978).

“Vida pertpetua”, Juan Ramírez Ruiz (1978).

Como se sabe, JRR también escribió los manifiestos: “Palabras urgentes”: el primero en 1970 y el último en 1980, que él mismo editó a mimeógrafo y volanteó en el Salón de Grados de  la casona de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde anuncia su ruptura con el movimiento que fundó por considerar que sus miembros se habían apartado de los ideales originales.

Allí dijo: “Reivindico a los que no se niegan y se negaron a compartir irresponsablemente el festín de la vida que el orden ofrece a unos pocos: a quienes se les ofrendó el primer acto del movimiento Hora Zero. Reivindico el Hora Zero de los que fueron despedidos de sus centros de trabajo por la única razón de pertenecer al movimiento; a los que dejaron profesiones, títulos universitarios y abandonaron —apasionados por la libertad— los caminos que conducen a la comodidad que ofrecen todas las carreras, incluso las literarias (…) Reivindico a los que no quieren “subir”. Reivindico a los que quieren abrir los caminos. (…) Se celebra el “Hora Zero”—caja de resonancia de las carreras literarias de los paterfamiliae, reblandecidos precozmente por la treintena y que ahora acuden para que desde la cátedra se viertan los baldes de agua helada sobre el ardor de sus veinte años traicionados.”.

"Las armas molidas", Juan Ramírez Ruiz (1996).

“Las armas molidas”, Juan Ramírez Ruiz (1996).

El libro “Revelación en la senda del manzanar” intenta hacer justicia a la obra del poeta JRR, del mismo modo que en 2008 lo hizo el poeta y editor Jorge Luis Roncal a través de la revista Arteidea, con una edición de homenaje in memoriam en la que participaron los poetas Roger Santivañez, Armando Arteaga y el pintor Bruno Portuguez, así como quien suscribe este texto.

Me disculparán mis paisanos chiclayanos, pero JRR no es el poeta de Chiclayo ni la “chiclayanidad”. No le cantó al arroz con pato ni al “espesado”, no bailó tondero ni “golpe tierra”. Fue más allá, con su propio pañuelo, para poetizar la vida, para denunciar desde la poesía. ¡Qué paradójico! Mientras un exalcalde (de cuyo nombre no quiero acordarme) actualmente está acusado de desfalcar los dineros del pueblo, JRR optó por la indigencia y la renuncia. La “inmolación” de JRR, su opción por vivir la pobreza en cuerpo y alma, pero riqueza espiritual al fin y al cabo, su renuncia a becas y beneficios económicos, su crítica al “figuretismo cultural”,  su decisión de irse a caminar y dormir a la intemperie para morir sin nombre, pero, sobre todo, su “obra poética escrita”,  son el ejemplo más tangible de su grandeza humana. El Perú le adeuda todavía el mayor homenaje que puede recibir un poeta: leerlo, difundirlo.

CONTENIDO DEL LIBRO SOBRE JUAN RAMÍREZ RUIZ:
“REVELACIÓN EN LA SENDA DEL MANZANAR”
El libro empieza con una un ensayo introductorio: “Del júbilo al Hanan: la mitopoética de Juan Ramírez Ruiz”, escrito por el poeta y ensayista Fredy Amílcar Roncalla. La primera parte del libro se titula “Tres libros fundamentales” y contiene dieciséis textos: “La amistad como desborde pasional en un poema de Juan Ramírez Ruiz, por Santiago López Maguiña; “Un acercamiento a Las armas molidas de Juan Ramírez Ruiz”, por Marithelma Costa; “Un par de vueltas por la realidad. La revelación de la provincia en Lima”, por Juan Zevallos Aguilar; “Este viento cargado con sonidos de vidrios verdes o la poesía cargada de sentido de JRR”, por Carmen Ollé; “El júbilo”: ¿Un poema acontecimiental?, por Santiago López Maguiña.

"Revelación en la senda del manzanar". Editor: Fredy Roncalla. (2014)

“Revelación en la senda del manzanar”. Editor: Fredy Roncalla. (2014)

Asimismo, “Vida Perpetua: Huellas de una lectura”, por Claudia Salazar; “Una conversación repentista con JRR”, por Reynaldo Jiménez; “Las armas molidas”, por Tulio Mora; “Las amadas armas de Juan”, por Julio León; “Vigilia y sueño de un utopista”, por Juan Carlos Lázaro; “El eterno placer de la palabra ante la complejidad de la escritura”, por Walter Ventosilla.
Le siguen los ensayos “La Universidad de San Marcos, la Revolución y la “involución” ideológica del Movimiento Hora Zero. A veinticinco años de “Palabras urgentes (2)” de Juan Ramírez Ruiz”, por Paolo de Lima; “Juan Ramírez Ruiz: haciendo realidad la utopía, por Patricia del Valle; “El canto de la guerra y de la paz…”, por Róger Santiváñez; “La utopía del lenguaje en la poética de Juan Ramírez Ruiz”, por Armando Arteaga; “Hanan: Nación de Armas Molidas”, por Luis Fernando Chueca.
La segunda parte del libro se denomina “Homenajes y semblanzas”, donde se incluyen poemas y testimonios. Aquí figuran la serie de poemas “JRR”, por Victoria Guerrero; “Para Poemas construidos con palabras de Juan Ramírez Ruiz”, Cecilia Vicuña; “Mis recuerdos de Juan, por Julio León; “Juan Ramírez Ruiz ¡presente!”, por Mabel  Sarco; “Memoria alrededor de un poema & una carta”, por Róger Santiváñez.
Asimismo “Juan Ramírez Ruiz”, por Rosina Valcárcel; “El grado zero de la escritura”, por Alberto Colán; “Esa música, esa abundancia, ese relumbre… Unas palabras jubilosas por Juan Ramírez Ruiz”, por Bernardo Rafael Álvarez; “Elegía a la muerte del poeta Juan Ramírez Ruíz”, por Juan Carlos Lázaro; “Juan Ramírez Ruiz: una sola vida, muchas muertes”, por Manuel Vereau; “Claveles rojos para Juan Ramírez Ruiz”, por Rodolfo Ybarra; “Muerte al anochecer”, por Enrique Sánchez Hernani.
Además “Mi último encuentro con el poeta Juan Ramírez Ruiz”, por Nivardo Córdova Salinas; “2004 La última vez”, por José Diez; “Radiquen para siempre en mi canción”, por Róger Santiváñez y “La opción”, por Nelson Castañeda.